Secretos entre Apolo y la Luna
La afirmación de que el hombre nunca llegó a la luna es casi tan poderosa como la idea de que si lo hizo hace casi 50 años. Según varias teorías, la NASA y el gobierno estadounidense fingieron el alunizaje para ganar terreno durante la Guerra Fría.
El 16 de Julio de 1969 la misión Apolo 11 despegó, para legar cinco días después a suelo lunar; así como lo hicieron después las misiones 12, 14, 15, 16 y 17. El único fallo fue el Apolo 13, que no concretó su meta debido a la explosión de un tanque de oxígeno líquido, pero la tripulación logró regresar a salvo a la Tierra.
Según las llamadas “teorías de conspiración”, el hombre nunca ha pisado el suelo lunar, más bien se hicieron montajes de videos y fotos para que Estados Unidos ganara la carrera espacial en la década de los sesentas, demostrando su superioridad frente a la antigua Unión Soviética.
El Sputnik fue el primer satélite artificial enviado al espacio por los rusos, quienes demostraron sus avances tecnológicos, mas nunca intentaron llegar la luna. Esto puede ser explicado por el hecho de que ellos si aceptaron que el hombre no tenía la tecnología ni la capacidad de alcanzar nuestro satélite natural. También se piensa que los rusos entendían el peligro de la radiación en el espacio exterior, por tanto no intentaron sacrificar a ninguno de sus astronautas en un experimento para hacer realidad una “misión imposible”. Brian O'Leary, ex astronausta, no cree que la NASA haya llegado a la luna, este adjudica la misión de fingir la llegada a la luna a la presión política del momento.
“El despegue fue real, pero nunca llegaron a la luna, la NASA carecía de tecnología para hacerlo” alega Bill Casey, investigador espacial en una entrevista. El proyecto desarrollado tenía demasiadas limitaciones como para lograr alcanzar la luna y volver a la tierra. Según Casey, la nave orbitó alrededor de la tierra y luego volvió con las pruebas del alunizaje que nunca ocurrió.
Entre las incógnitas más comunes están la falta de estrellas en las fotos y videos realizados en la luna; aunque según científicos, la carencia de una atmósfera homóloga a la terrestre no permitiría capturar con una cámara la tenue luminosidad de estrellas a miles de millones de kilómetros de distancia. Además de esto, también se debe hacer notar que en la superficie lunar no hay aire, por tanto, tampoco viento, pero aun así la bandera estadounidense ondeada en la gran mayoría de las tomas. Así mismo, en los videos no existe el sonido de un motor que haga notar la presencia de la nave espacial.
Según los creadores de la teoría de la “no llegada” a la luna, el alunizaje fue filmado en el Área 51, un territorio militar altamente vigilado con una topografía que podría ser confundida con la lunar. Esta teoría nos hace ver que las fotos son demasiado perfectas para ser reales, además, aparentan tener más de una fuente de luz, lo cual es imposible, ya que es sol es la única luz en la luna. Científicos que corroboran la llegada a la luna alegan que su superficie refleja luz, es por esto que la iluminación no debería provenir solo de un punto específico, aunado al hecho de que la topografía lunar también afecta el efecto de las sombras.
Randall Welch, vocero de la NASA manifiesta que si hay pruebas, como las huellas en la luna, así como todos los videos y fotos catalogados como falsos, solamente que la idea de una conspiración parece más creíble que la realidad del éxito del Proyecto Apolo.
En nuestro país, el ex astronauta Franklin Chang ha pasado más de 1.500 horas en el espacio, mas nunca ha puesto un pie en la luna. Sus trabajos e investigaciones siempre han estado enfocados en el desarrollo y apoyo de estaciones espaciales. En estos momentos está trabajando en la creación de un motor de plasma que ayude a las misiones espaciales a larga distancia, como lo es el deseo de llegar a Marte. Nuevamente aparece la incógnita de que, si el motor de plasma puede hacer que lleguemos a Marte, ¿por qué no lo utilizamos para volver a la luna?
Al realizar un pequeño sondeo entre un grupo de costarricenses, se hace evidente que la duda se ha hecho presente entre la población más joven; pero conforme avanza la edad, también lo hace la seguridad de que Neil Armstrong caminó sobre la superficie lunar. Los jóvenes opinan que en estos momentos seria mas creíble que hubiéramos pisado la luna, hace 50 años se les hace casi imposible que la tecnología fuera capaz de obtener tal logro. Los adultos, y aun más los que vivieron el momento del alunizaje, creen fielmente en la llegada del hombre al satélite.
A pesar de los diferentes argumentos en cuanto a la llegada a la luna, la pregunta que queda latente es, ¿si logramos llegar a la luna en hace casi un quinquenio, porque no hemos vuelto a pisar su superficie? 
